martes, 9 de octubre de 2012

ENFRENTANDO UN NOVIAZGO INDEBIDO



¡A quién no le gustaría enamorarse!, si es algo tan maravilloso. Es uno de los capítulos más bellos en el filme de nuestra  vida. No se puede describir solo con palabras. Va más allá de la imaginación y la emoción. Se inmiscuye hasta en el más recóndito rincón de nuestra mente y corazón.  Supera el conocimiento y desafía el razonamiento.
Cada uno tenemos nuestra propia manera de interpretarlo y verlo, de saborearlo y disfrutarlo. Bien dijo Jairo, uno de mis alumnos de séptimo, que “para el amor no hay edad”. En el amor se olvidan las reglas, los temores y los problemas. Es decir, no pensamos en lo negativo que nos puede suceder ni en el qué dirán.
Tener una relación de noviazgo no es algo del otro mundo, pero sí debería hacerse de la manera más responsable posible.  Pero no quiero detenerme a hablar de eso. Quiero referirme a “los noviazgos indebidos.” No necesito ser estadista para asegurar que en este mundo existen miles de ellos. Basta con salir a la calle y observar a la gente que pasa por la calle o pasea por los parques y plazas, como decía Bob Marley, el creador de  aquella canción que tanto me gusta: “No woman no cry”.
Muchos se arriesgan a hacer cosas que van en contra de la ley,  incluso en contra de la sociedad misma. Hoy día, es muy común encontrar madres solteras, familias desintegradas, matricidios, entre otras cosas desagradables. Muchas de ellas son fruto de noviazgos indebidos.
El consentimiento de la pareja o de los familiares de ellos da rienda suelta a este tipo de relaciones que, en repetidas veces, terminan mal. Para enamorarse de alguien bastan segundos, minutos, días o semanas, pero que sucede, sucede. Las nuevas tecnologías y las redes sociales favorecen este tipo de relaciones, lo cual permite mantener en contacto al uno con el otro.
Hay que pensar en las relaciones entre casados con solteros y solteras, entre un adulto y una menor de edad; entre un hombre y varias mujeres a la vez o viceversa. Todas ellas indebidas, pero que para quien lo practica resulta gratificante.  
En la actualidad, son pocas las personas que tienen el valor de decir “NO” a una relación indebida. Más aun si sientes algo muy fuerte por la otra persona y aunque lleves en tu corazón buenas intenciones. Es verdad, cuando renunciamos a algo así, sentimos que el cielo se nos viene encima, que nos falta algo, que  no te puedes concentrar, que se va la alegría y, sobre todo, sientes que pierdes el sentido de vivir. Pasas cada minuto pensando en qué será de aquella persona, vives preocupado y no hayas qué hacer…   Mejor no sigo.
Pero si temes a Dios, te amas a ti mismo, a tu familia y a tu iglesia, debes pensarlo bien. Al final, el tiempo se encarga de sanar las heridas que en este momento tú puedas estar sintiendo.  

jueves, 30 de agosto de 2012

CÓMO MANEJAR UN CONFLICTO


Esta pequeña charla la compartí con estudiantes de tercer ciclo, de Educación Básica, en el Centro Escolar "Caserío Vuelta de Oro". Las razones que me llevaron a hacerlo fueron: a) Las reacciones Violentas ante pequeños problemas. b)El hecho de no pensar antes de actuar, entre otras importantes.

Iniciamos con la pregunta ¿qué es inherente al ser humano, el conflicto o la violencia?
Al inicio, casi todos consideraban que la violencia, pero al conocer la diferencia entre violencia y conflicto, cambiaron de opinión.

Me pareció interesante apoyarme un poquito en la filosofía, para adentrarnos en el significado de conflicto y explicarlo mejor.

Al conocer que hay situaciones de la vida que nos llevan a hacernos preguntas como: ¿por qué me pasa amí?, ¿por qué yo?, los estudiantes se sintieron identificados en parte con el concepto de conflicto con el que se quería iniciar la charla.

De ese modo, se les explicó con detenimiento que hay situaciones de la vida en las que debemos detenernos a pensar, antes de reaccionar. Esto debido a que un conflicto nos puede llevar a la violencia, la cual puede ser definida como toda acción generada con brusquedad o fuerza y que puede ocasionar daños físicos, sicológicos, a alguien, etc.

Por esa razón, es importante aprender a manejar cualquier conflicto que se genere, por muy pequeño que paresca. Si bien es cierto que no fue una charla anti-desastres naturalels, se sugirieron los siguientes aspectos para poder contrarlarse ante cualquier problema o situación que pueda generarse o se nos pueda presentar:

1- Guardar la Calma. Es importante, porque de esa manera no hacemos cosas precipitadas, ni tomamos decisiones equivocadas. Pensar con el hígado nos mete en grandes problemas y agraba las cosas. Hay que tratar de pensar con la mente y decidir con el corazón...(aunque paresca difícil en el momento).

2- Analizar la situación detenidamente. Si analizamos el problema y sus causas de una forma tranquila, es probable que encontremos una solución positiva.

3- No hacer nada. Esperar vale la pena. Cuando las cosas están muy calientes, no hay que intentar repararlas, porque uno se puede quemar. Muchos cuando pelean con alguien se gritan, ultrajan, golpean, etc, y segundos después quieren quieren arreglar el problema, sabiendo que la persona que recibió el daño mayor, no estará en la disposición de hacerlo.

4- Buscar ayuda. No solo se puede buscar ayuda profesional si se tiene la ocasión. Pero algo que está comprobado que sí funciona es contarle a alguien de confianza lo que nos pasa, de esa forma disminuye la carga que llevamos dentro.

5- Actuar cuando estemos seguros de que no traerá consecuencias negativas. Si analizamos detenidamente cada acción a realizar, es probable que las cosas marchen muy bien, ya que así estamos seguros de que lo que hagamos será positivo.

En fin, espero que esta información les sea, aunque en lo mínimo, de utilidad, si usted está pasando por algún problema. Bendiciones para todos...

miércoles, 14 de marzo de 2012

MONSERRAT

Por: Brenda Jeannette Évora


Monserrat era una niña muy esperada por sus padres. Cuando vino al mundo, fue aun mucha más alegría para su familia. Era una niña muy tranquila y paciente. De pequeña le gustaba ayudar a su madre a lavar los platos y le encantaba regar las plantas del jardín.

Cuando fue al colegio, hizo amistad con todas las niñas y niños, pero en especial con una compañera que era muy pobre. Monserrat siempre compartía su lonchera con aquella niña que no tenía nada que comer.

Todo parecía ir muy bien, pero al cumplir los 17 años los médicos le diagnosticaron una enfermedad terminal, que consistía en unos fuertes dolores de rodillas, las cuales se le hinchaban y ponían moradas.

Pero esta situación no provocó tristeza en ella, si no que la animó más para salir adelante y dar ejemplo a muchas personas que padecieran algún tipo de enfermedad.
Su familia se preocupaba mucho por ella, pero Monserrat les animaba y contagiaba su alegría y fortaleza.

Al pasar del tiempo, la niña murió y todos la admiraban porque nunca se quejó de los fuertes dolores. Murió en paz con Dios y con los demás.

VALORES:
Alegría, amistad, caridad, cooperación, fortaleza, amor y comprensión.

martes, 13 de marzo de 2012

LA HISTORIA DE CARLOS

Por: Daniel Alexander (Noveno grado)



Carlos vive junto a sus abuelos desde que sus padres lo abandonaron. De pequeño siempre se portó muy bien con ellos. Con el pasar del tiempo, Carlos salió de noveno grado, pero no pudo seguir porque sus abuelos no pudieron pagarle más estudio.

Su abuelo era muy amistoso con la gente, al igual que su esposa. Ambos aconsejaban a mucho a Carlos para motivarlo a seguir adelante y no darse por vencido. El padre de Carlos se llama Miguel quien durante mucho tiempo ha tenido poca relación con la familia.

Los abuelos de Carlos hablaron con Miguel para que apoye a su hijo. Después de varios días de insistencia, Miguel decide darle más estudio a Carlos. El joven inició el bachillerato. Fue una decisión difícil, pero acertada.

Ahora, Carlos tiene un grupo de amigos que se han convertido para él en malas influencias. Uno de ellos es Fredy, quien solo vive con su padre el cual es drogadicto. Durante meses, Carlos no se había dado cuenta de las consecuencias que le estaba trayendo el tener malas amistades.

Otro de sus amigos es Diego, el cual se encarga de transmitirle malos pensamientos. Sus abuelos empezaron a notar un gran cambio en la conducta del joven. Carlos llegaba tarde a casa, se portaba de una manera desobediente y no le gustaba ayudar en los quehaceres del hogar.

Sus abuelos, muy preocupados, le hicieron ver que estaba obrando de manera equivocada. Le aconsejaron tanto que Carlos optó por tomar los consejos de su familia y no los de sus amigos.

Carlos dijo no a las drogas y renunció a su grupo de amigos. Ahora Carlos se ha convertido en un joven muy estudioso, amable y obediente, porque decidió tomar el camino de los valores y no el que sus amigos le querían inculcar.

martes, 6 de marzo de 2012

¿QUÉ ES LA PAZ? (Valor del mes de marzo 2012)

Por: Jazmín Esmeralda Coto Sermeño (8° grado).


Una vez, un niño llamado Roberto se preguntó qué era la paz. Estaba tan empeñado en saberlo que empezó a imaginarse un montón de cosas. “Quizás es un arma que ocupan en las guerras”, pensó, al recordar las películas de “Rambo”. ¡No! No puede ser, se dijo a sí mismo. Cuando las personas pelean no usan esa arma, porque nunca la he visto.

Angustiado por no encontrar el significado de paz, decidió ir en busca de él. Había decidido preguntárselo a la primer persona que encontrara. De pronto, vio venir a un hombre por la calle y se apresuró a interrogarlo. “Señor, ¿usted sabe qué es la paz?”. Sí, le respondió. La paz es no golpear a los demás.

Después de un rato, Roberto volvió a pasar por el mismo lugar y vio a aquel hombre pegándole a una mujer. La había agarrado del cabello y, a lo lejos, solo se escuchaban los gritos. Muy asustado corrió hacia otro lugar, donde encontró a una muchacha muy bonita, a la que quiso interrogar.

-¿Usted sabe qué es la paz? Si. Respondió ella. La paz es cuando los seres humanos se aman y se respetan entre sí; cuando no le dices cosas malas a la gente. Roberto se fue muy contento y agradecido por aquellas palabras que había escuchado.

Mientras regresaba, a lo lejos vio a la muchacha discutiendo con alguien. La mujer insultaba a un joven que estaba sentado en una banca. Roberto se entristeció y corrió a casa. Al llegar, su madre le preguntó que por qué estaba tan triste. El niño le contó todo lo que le había sucedido mientras trataba de conocer el verdadero significado de paz.

La madre le aconsejó y le hizo ver que en la calle era muy difícil que la gente practicara la paz. Le sugirió que fuera a otro lugar, como la iglesia, para ver si ahí encontraba el significado de la palabra paz.

Al llegar a la iglesia, vio venir a un anciano y corrió entusiasmado a preguntarle si sabía qué era la paz. El anciano, asombrado por la pregunta de aquel niño, le respondió: “Yo creo que la paz es cuando no peleas con alguien y cuando no le deseas mal a nadie. Inicia por ti mismo, cuando no practicas violencia ni la deseas. El verdadero significado de paz está en tu corazón.

Roberto regresó muy contento a casa, contándole a su madre que a partir de ese día se convertiría en una persona pacífica, porque en su corazón solo había amor…

lunes, 20 de febrero de 2012

VALORES QUE TRANSFORMAN PERSONAS

Por: Jaime Linarez

En un país muy lejano, había un pueblito muy bello, adornado por bosque y lagos. Pero en ese pueblo había mucha pobreza, por culpa del dirigente que solo pensaba en sí mismo.


Debido a la pobreza, los jóvenes no podían estudiar. Andaban en la calle robando, es decir iban por un mal camino como el del alcohol y las drogas. Sus padres nunca les enseñaron a ir a la iglesia, ni a agarrar cosas positivas.

En las noches, cuando las personas regresaban de sus trabajos, las despojaban de sus pertenencias, puesto que les gustaba robar para sobrevivir.

Hasta que un día, los habitantes de aquel pueblo decidieron sacar a su dirigente, porque descubrieron que los estafaba. Esa era la razón por la que el pueblecito cada día estaba más pobre.

Desde ese entonces, a todos los jóvenes les ofrecieron un empleo digno, aunque algunos decidieron estudiar. De esa forma muchos jóvenes salieron de los vicios y el pueblo llegó a ser mejor.

Resumen:
LOS PRINCIPIOS son el juicio práctico que se deriva de la aceptación de un valor. LOS VALORES son conductas o normas consideradas como deseables, es decir cualidades que todos los seres humanos y que nos permiten generar una mejor convivencia.

Los valores también son el reflejo de nuestro comportamiento, por eso debemos practicar valores en todo lugar, incluso frente a personas que nos incitan mediante influencias negativas. Estas personas pueden ser nuestros amigos y personas de la calle.

Las influencias positivas provienen de nuestros padres, la iglesia, etc.
Recordemos que las malas influencias nos llevan a caer en los vicios de drogas, alcohol y muchas cosas más.

viernes, 17 de febrero de 2012

¿CUÁNTO VALOR TIENEN LOS VALORES EN MÍ?

Por: Josselyn Laínez


Hay momentos en los que piensas en para qué sirven los valores en tu vida. Buscas muchas respuestas, pero ninguna te resulta concreta.

Lastimosamente existen personas que ni siquiera saben lo importante que es practicar los valores. Los valores te hacen una buena persona, para poder tener muchos éxitos en tu futuro, ya que con ellos puedes enseñarle a los demás que los valores en tu vida te ayudan a liberarte de las malas influencias que existen en estos tiempos.

Porque los valores son el reflejo de nuestra conducta y convivencia, ya que podemos ser un ejemplo a seguir. Podemos ser exitosos en nuestra vida personal y profesional.

Por eso te hago la invitación a que practiques más los valores, porque serás una excelente persona y te cuidarás de LAS MALAS INFLUENCIAS, que solo sirven para arruinar tu vida.

jueves, 30 de septiembre de 2010

CAMBIA DE ZAPATOS


Las necesidades básicas de los seres humanos han propiciado el desarrollo de muchas cosas que son de utilidad a las personas. Alimentos, ropa, zapatos cepillo de dientes, desodorante, jabón de baño, etc.

De pequeños hemos aprendido que por higiene debemos cambiarnos la ropa todos los días, bañarse, cepillarse los dientes, por mencionar algunos. En la vida, aprendemos muchas cosas que son vitales para desarrollarnos en sociedad.

Del mismo modo, la vida está llena de necesidades que nos hacen buscar la manera de solventarlas. Pueden ser amorosas, sociales, económicas, de salud y otras. Muchas de las cuales pueden resolverse en el paso del tiempo, otras son inmediatas, pero también hay algunas que no pueden solventarse con cosas materiales.

En ocasiones, la soledad no se soluciona con estar rodeado de amigos y familiares. Ni la falta de amor se soluciona con tener familia y amigos. Son vacíos que solo pueden ser llenados por alguien que por mucho tiempo hemos ignorado. Su nombre es Jesucristo.

Jesús siempre ha estado a la espera de que hombres y mujeres reconozcan su amor, presencia y poder. Nos ha amado desde siempre antes que nosotros le amáramos a él. A lo largo de la historia, ha buscado la manera de relacionarse con los seres humanos, pero los seres humanos, en nuestra ceguera espiritual, hemos tratado de ignorarle, aun habiendo escuchado de amor y poder.

Jesús es ese cambio que necesitamos en nuestras vidas. Cuando los zapatos se nos desgastan buscamos la manera de conseguir otros. Venimos caminando con los zapatos del mundo, los cuales pisan el camino equivocado que nos dirige a apartarnos de Dios.

Para llenar esos vacíos que nadie puede llenar hay que cambiar de zapatos. Empezar a caminar en los zapatos de Jesucristo, seguir sus pisadas a través de la fe, de la lectura de su palabra, de la oración. Su amor es tan grande que nos concede las peticiones de nuestros corazones y nos regala la vida eterna. Quítate los zapatos del mundo y ponte los de Jesús para que tengas paz y vivas una nueva vida en él.

martes, 24 de agosto de 2010

DISCUSIONES Y PELEAS INNECESARIAS


Muchas veces, nos enfrascamos en pequeñeces que nos suceden a nosotros o a alguien cercano. Sucesos que pueden causar enojo, tristeza, aflicción, alegría, etc. Puede ser cualquier situación de la vida cotidiana.

La verdad es que cada día, cada hora que pasa, hay personas que están discutiendo por algo, muchas veces cosas simples, como un plato sucio, el perro, problemas ajenos, cualquier cosa insignificante, que llega a valer en cuestión de segundos más que la vida de alguien, más que una amistad, más que el matrimonio, más que un hijo, más que lo más valioso que se debe apreciar en este mundo.

Es lamentable que pleitos que no tienen razón de ser terminen en desgracias. Y reflexionamos hasta que ya hemos herrado. Por consiguiente, sabiendo que estamos equivocados, tendemos a mantener una actitud negativa como demostrando que tenemos la razón.

Nos atrevemos a dar un tremendo show delante de los demás, sin importar el ridículo que armemos. Nuestro mal carácter muchas veces nos pone en vergüenza, porque se nos olvidan las consecuencias que pueden tener nuestras acciones.

Cuando nos damos cuenta, nos hemos defraudado a nosotros mismos, a nuestra familia y a nuestros amigos. Hemos destruido lo que en mucho tiempo edificamos. Es cierto, todos tenemos un carácter propio, que puede ser fuerte o débil, pero si pensamos antes de actuar, las cosas podrían ser diferentes.

Jesucristo nos dejó un nuevo mandamiento, el cual dice que hay que amar a nuestros enemigos. Sea que nos los hayamos buscado o no. Lo importante es vivir de una manera digna, como Dios quiere, y si los demás se portan de una manera ofensiva atacante no es necesario actuar como ellos.

Debemos guardar la calma, a lo mejor los demás lo vean y reconozcan su error, aunque digan que nadie los manda o que serán como quieren ser. No es fácil, mantener la calma, pero tampoco imposible, tenlo por seguro. De lo contrario, la Biblia no dijera que: honra le es al hombre (o mujer) pasar por alto las ofensas.

lunes, 16 de agosto de 2010

LUCHANDO CONTRA GIGANTES


Hubo un joven muy valiente llamado Josué. Sus padres vivieron en el cautiverio durante muchos años. La opresión, el maltrato y otros males con que era tratado el pueblo de Israel eran visibles.

Cuando las cosas no van bien, posiblemente perdemos la esperanza de ver la luz de un nuevo día. Un día lleno de paz de tranquilidad, de bendiciones. Donde nuestro paso por la tierra sea agradable.

Volviendo a nuestro personaje, podemos hablar de un gran guerrero hijo de esclavos. Su pasado no le impidió llegar a ser grande. Josúe fue quien asumió el mando luego de Moisés. Eran miles las personas que caminaban hacia la tierra prometida, por ende, miles los caracteres, los ánimos, los puntos de vista con los que tenía que lidiar. Nunca se dio por vencido.

Josué peleó muchas batallas. Su astucia, inteligencia y su positivismo eran de agrado para Dios. A pesar de que pelearon contra grandes ejércitos en su paso hacia la tierra prometida, no desistió de su legado.

En ocasiones, desistimos de nuestros sueños y metas porque los consideramos imposibles de conquistar. A josué se le dijo que sería él quien repartiria la tierra prometida, la cual primero debería ser conquistada.

Cuando tenemos a Dios en nuestro corazón, las batallas de la vida no las peleamos solos, sea cual sea. Enfermedad, problemas familiares, problemas laborales, etc. No importa cual sea, Dios en su grande amor y misericordia acude a socorrernos si le buscamos.

La valentía de Josué quedó marcada para la historia y para testimonio nuestro. No importa de donde vengamos o quién seamos, si buscamos a Dios, de seguro le encontraremos y alcanzaremos lo deseado.

viernes, 19 de marzo de 2010

HAY QUE SACAR FUERZAS DE LAS FLAQUEZAS

En la actualidad, en medio de tantos descubrimientos y avances tecnológicos y envueltos por un gigantesco problema ambiental, el costo de la vida se es muy elevado. Basta ir a la tienda y preguntar por alimentas para saber que el dinero no alcanza, debido a los bajos salarios y a lo difícil que es conseguir empleo, debido a la competencia y a la sobrepoblación.

A pesar de todos estos factores, las personas que creemos en Dios, en sus promesas y en su amor por nosotros, vivimos un tanto más tranquilos que los demás. Nos amparamos a la fe en Jesucristo y en su bondad y misericorda para con los que hemos creido y le hemos recibido en el corazon.

Las calamidades existen, pero el poder de Dios es más grande. El nos ayuda en los momentos de dificultad y nos ayuda a sacar fuerzas de flaquezas para mostrarnos una vez más su infinito amor y bondad.

Nos lleva y coloca en lugares en los que nunca imaginamos estar. y, pese a las circunstancias difíciles en las que vivimos en el siglo XXI, tenemos la ventaja de tener a Dios de nuestro lado. Eso nos hace marcar la diferencia en estos nuevos tiempos.

lunes, 19 de octubre de 2009

RESPUESTA AL SIGUIENTE COMENTARIO

“Hola José. Estoy de acuerdo con lo que piensas. Pero qué pasa cuando esa persona que amas te engaña. Luego regresa a ti, tú crees perdonarlo, pero no puedes olvidar lo que te hizo. O sea alguien "resentido". Tú quisieras estar con esa persona pero te invade el miedo, que lo pueda volver a hacer. ¿Qué puedo hacer?”

Estimada amiga, déjame contarte que el problema del que hablas le ha sucedido a muchos. Hoy en día es muy común en los adolescentes. Incluso en los matrimonios. Vale la pena ir al inicio de todo para poder comprender las cosas con más claridad.

Antes de que te decidas por alguien, debes asegurarte de quién es y cómo es esa persona. De lo contrario, cuando vengas a saberlo estarás en un gran embrollo. Comprendo lo que te ha sucedido y me gustaría darte, más que palabras de aliento, un consejo para que puedas reflexionar.

Cuando se busca una relación con honestidad, se hace con la plena seguridad de encontrar no solo una estabilidad social sino también emocional. Esto se refleja en la confianza depositada en la otra persona, en aquella plena certeza de que ambos se han cedido el lugar más alto en sus vidas. Esa estabilidad nos aleja de andar buscando en el mundo a uno y otro.

En Proverbios capitulo 5 versículos 16-17 la palabra de Dios hace referencia a dicha situación y dice: “¿se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas? Sean par ti solo, y no para los extraños contigo.” Habla de tener una estabilidad con la persona idónea. Dios siempre nos ha tratado de advertir de muchas circunstancias desagradables, pero muchas veces no hemos querido escuchar. Él quiere el bien para la humanidad, porque para él somos personas importantes, únicas y muy valiosas.

Cuando tú eliges a alguien, lo seleccionas para que esté contigo para toda tu vida. Sin importar los problemas que se les presenten, pero todo esto tiene un nombre y se llama AMOR SINCERO. No amor de intereses egoístas. Se debe tener cuidado con ello. Lastimosamente, a ti te mintieron, te engañaron. Y nadie tiene derecho a jugar con tus sentimientos. Te mostraron un aparente amor, pero era un amor egoísta con intereses destructivos.

Se puede perdonar, pero olvidar es imposible. De ti depende que regreses o no con esa persona. A mi consideración, no es bueno que vuelvas con él. No quiero parecer trágico, pero si te mintió una vez, lo puede hacer dos veces –tal como piensas- y entonces te sentirás peor que ahora. Tú no tienes por qué estar sufriendo por alguien que no te valoró cuando debió hacerlo. Recuerda que tienes dignidad y nadie tiene derecho a jugar contigo, porque eres un ser humano con derechos inherentes, no un juguete de nadie.

Sabes, los seres humanos debemos ser precavidos. Hay que aprender a ver a las personas a los ojos para ver si dicen verdades o mentiras. Presentarlos ante nuestra familia para ver si en verdad está hablando de algo serio. Pero, lastimosamente, a ti es persona te engañó. Allí radica tu situación. Pero la vida sigue. Y la palabra de Dios dice que “las cosas viejas pasaron y he aquí todas son hechas nuevas.”

Ten paciencia, esa persona especial que esperas llegará. Hay algo maravilloso llamado fe, aunque para muchos parezca locura. Pero las personas que hemos puesto en práctica esta fe sabemos que Dios transforma las vidas de las personas. Él puede y quiere ayudarte a superar este pesar. El te ama.

Ten paciencia. Ya llegará tu momento. Dios te bendiga.

domingo, 11 de octubre de 2009

LA VIDA SIGUE

Ya tenía mucho de no escribir. No es que no quisiera hacerlo, sino estaba pensando en cambiar de temáticas. Al final me decidí a escribir a cerca de un comentario que escuché de una compañera de estudio.

Las personas, a veces, nos dejamos marcar por circunstancias de la vida y pretendemos que la vida seguirá así. Creemos que todo seguirá mal. Es más, seguirá de mal en peor. Esa es la afirmación de la que muchas veces nos hemos apropiado. “No hay peor batalla que la que no queremos ganar.” No soy psicólogo para explicar o dar una razón sobre lo que sucede en nuestro cerebro. Pero como soy un ser humano común y corriente, puedo decir que todo lo que pensamos está determinado por lo que sucede en el ámbito externo, nuestra vida cotidiana.

Hoy me desperté pensando en el ensayo de ética. Y en todo el día no pude sacar ese pensamiento de mi cabeza. A eso se debe mi afirmación, cuando expresé que los pensamientos que dominan nuestra mente vienen de problemas cotidianos. ¿Te acuerdas cuando por primera vez te enamoraste de aquella persona? Nunca habrías pensado y fantaseado en las noches, si no te hubieras fijado en esa persona especial. ¿O sí?

Empero, siguiendo con la frase de mi queridísima amiga, desearía que cuando termines de leer este artículo reconsideres sobre lo que aquí te diré. Tal vez sus palabras te parecerán repetitivas, comunes o como le quieras llamar, pero yo lo considero un problema de muchos. Dijo que en este mundo, no se sentía amada, que nadie la quería y que nadie la podría comprender.

Tal vez algunos de nosotros ya hemos escuchado ese discurso o, mejor aún, ya lo hemos expresado. Como seres humanos sensibles, tendemos a frustrarnos cuando las cosas no van por el rumbo deseado. Y comenzamos a expresar palabras de desánimo que no vendrán a mejorar las cosas, sino todo lo contrario. No quise saber el porqué de su problema. Más bien quise darle palabras de aliento.

Debemos aceptar que el tiempo no se detiene. El mundo sigue igual pase lo que me pase. El planeta sigue girando sin importar las decisiones que yo tome. Pero de lo que sí debo estar seguro es que si hoy me fue mal o me pasó algo, mañana eso ya quedó en el pasado. Ahora debe pensar desde el presente hacia el futuro. Lo pasado, pasado. Y no tengo por qué andarlo recordando meses o años más tarde, porque seré una persona que está libre, pero vive presa del pasado.

Por mucho que quiera no puedo volver en el tiempo para cambiar las cosas. Debo ser realista. Tengo que preocuparme por no volver a cometer ese error en el futuro. Decir que nadie nos ama en esta vida, es totalmente falso. Cuando queremos quitarnos la vida se nos olvida que muchas personas están luchando por permanecer vivos. No dejemos que los problemas o las circunstancias desagradables nos frustren. Tú eres una persona única. Nadie puede usar tus ojos para ver, a no ser que los hayas donado. Pero mientras estés leyendo este texto, significa que aún los estás usando.

Si confías tus problemas a las personas, poco podrán ayudarte. Cuando consideras que nadie puede ayudarte, como es el caso de mi amiga, déjame decirte que Dios si puede y quiere ayudarte. Solamente debes decírselo. El sí te ama. Y demostró su amor entregando a su hijo en la cruz del calvario para que tú y yo podamos ser salvos a través de creer en él.

Si estás pasando por problemas, quiero invitarte a que hoy le entregues tu corazón a Jesús, el quiere ayudarte. Prueba y verás que él escuchará cada una de tus palabras y acudirá a tu auxilio, porque así lo ha prometido en su palabra, la Biblia. Dios te bendiga.

Por favor, deja tu comentario. Me es de mucha ayuda.

miércoles, 26 de agosto de 2009

CONTROLA TUS ACCIONES

Alejandra tenía 22 años. Durante su niñez y adolescencia, los de su colonia la consideraban como una persona amigable, honesta y tranquila. Sus padres la llevaban a la iglesia desde niña. Fue presidenta de jóvenes durante dos años y allí conoció a su esposo. Ambos tenían buena reputación.

Tiempo después, se vieron obligados a mudarse a otro lugar, debido a que su esposo no encontraba trabajo. Dejaron de asistir a la iglesia, porque las que había en la nueva colonia no pertenecían a la misma denominación de la suya. Él encontró trabajo como vigilante de una farmacia.

Los primeros días, trataban de entenderse el uno al otro y se contaban lo que habían hecho durante el día. Al parecer, todo iba bien. Se convirtieron en padres y se sentían felices de ello. El joven encontró otro trabajo de vigilante donde también se trabajaba 48 horas, pero la paga era mucho mejor.

Su hijo cumplió un año. Lo celebraron en compañía de los vecinos y amigos. Y, al igual que en las películas, uno de los invitados llevó una botella de alcohol. La pareja pensó que un año lejos de la iglesia representaba un año lejos de Dios y que, a lo mejor, él ya se había olvidado de ellos.

Poco a poco fueron embriagándose y no se daban cuenta de todo lo que decían y hacían. Los invitados fueron yéndose hasta quedar solo ellos y la criatura. De pronto, ella dijo a él que no le había gustado cómo lo había mirado la hija del panadero. El muchacho le contestó en forma de reclamo, asegurando que, como todo el día pasaba lejos de casa, no sabía qué hacía ella a sus espaldas.

Por primera vez, se gritaron el uno al otro y se acusaban de cosas que ni siquiera eran verdad. Pero había una razón: estaban ebrios. Estado en el que nunca se habían encontrado ni conocían. La discusión se puso más ardiente, a tal grado que, aquella fiesta concluyó con la disputa por la criatura. Se pusieron como locos y terminaron clavándole un cuchillo de cocina en el pecho a su hijo. Aquella fiesta fue una tragedia.

Esto pasó cerca de mi casa. Hoy, ellos están en la cárcel por homicidio. Pero he cambiado sus nombres. Esta historia nos deja una verdadera lección. El alcohol no es amigo de nadie. No debemos culpar a Dios de las cosas que hacemos, ya sea por estar bajo los efectos de drogas, alcohol o simplemente cuando estamos muy enojados.

La Palabra de Dios nos enseña en el Proverbio 23:31-33 que “No veas al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades.” Es una manera que Dios utiliza para advertirnos de los efectos que trae caer en las garras del alcohol. Sería bueno que en vez de ingerir bebidas embriagantes, mejor nos embriagáramos del amor de Dios, el cual da vida y vida en abundancia.

miércoles, 5 de agosto de 2009

AMARGAS CARICIAS

Sara tenía 16 años. Estaba a punto de finalizar el noveno grado. Dejó la escuela porque se enamoró de uno de su colonia, el cual le había prometido cielo y tierra. Él era 10 años mayor, pero a ella nunca le importó eso. Nunca quiso escuchar los consejos de su madre ni mucho menos los de su padre, con el cual no se llevaba muy bien. Peleaba con sus hermanos mayores, porque consideraba que ellos se metían en los asuntos ajenos.

Después de seis meses, decidió irse con el hombre de sus sueños a escondidas de sus padres. Los primeros días, Sara pensó que había tomado la mejor decisión de su vida, pero luego de tres meses, aquel hombre maravilloso se fue convirtiendo en una persona amargada, autoritaria, repulsiva y violenta.

Cuando cumplió 18 años, Sara ya era madre y dentro de pocos meses daría a luz a su segundo hijo. Cada día, tenía que soportar regaños, insultos y patadas. Aquel hombre que en un tiempo se presentó ante ella como “el mejor del mundo”, de pronto se había convertido en un psicópata que no demostraba amar ni a su hijo ni a su esposa.

La joven madre tenía temor de contárselo a sus padres, pero sabía que no sería oída, porque ella, en un determinado momento, no quiso agarrar consejo. Ya estaba cansada de tanto maltrato físico y verbal. Lo aguantaba todo, porque no tenía adonde ir ni cómo ganarse la vida. Había escuchado sobre el infierno, mas no sabía que lo viviría en carne propia.

Era víctima de los celos, de infidelidades y hasta de las borracheras de su esposo. Sin embargo, no tenía el valor suficiente para dejarlo pues las amenazas del marido resonaban en su cabeza, a tal grado que se sentía inútil. Ella pensó que tenía la batalla perdida para siempre.

Una noche, después de sufrir mucho maltrato psicológico, lloró por varias horas sin poder controlarse. Encerrada en un cuarto, pensó en encender la radio para tratar de calmarse. Después de tanto buscar emisoras, sintonizó una radio cristiana en la que el predicador pedía a los radio escuchas que, si tenían algún problema, cualquiera que fuera, pusieran la mano sobre el radio y que oraran juntamente con él. Sara lloró y no pudo pronunciar ni una sola palabra, pero en su corazón y en su mente sintió que necesitaba la ayuda de alguien que pudiera libertarla de aquella situación en la que vivía...

Ella no creía en Dios, porque le parecía falso. No obstante, en aquel momento de amargura y desesperación, le dijo a Dios que si en verdad existía, que la sacara de aquel problema. La joven siguió sintonizando la radio por muchos días, a escondidas de su marido. Pero una noche en la que el hombre estuvo a punto de matarla, uno de sus vecinos escuchó los gritos y llamó a la policía. Los agentes llegaron y escucharon el llanto de un niño y los gritos de una mujer. Intervinieron y capturaron a un hombre ebrio que estaba golpeando a su mujer con la cuerda de una plancha.

El hombre fue procesado y en cancelado por el delito de agresión física y psicológica perjuicio de su mujer. La joven recibió terapia psicológica y volvió con sus padres. Años más tarde, terminó sus estudios y se graduó de Licencia en Ciencias Jurídicas. Compró una casa y se llevó a sus dos niños con ella.

Esta es una historia triste, que aunque parezca ficción, es real. Sara tuvo que esperar mucho tiempo para ver la mano de Dios sobre su vida. Lo maravilloso de esta historia, se fundamenta en el hecho de que una persona que no tenía temor de Dios lo desafía y el Señor se manifiesta, y le saca de aquel amargo estado en el que nadie desea vivir. Dios se manifiesta cuando menos lo esperamos.

miércoles, 24 de junio de 2009

Palabras Dulces

Era un 2 de octubre de 2005. Un jóven desayunaba en casa de su cuñada y en ese lapso, recibió un mensaje. Descubrió que alguien le había escrito un mensaje desde el chat de Telefónica. Terminó de comer lo más rápido que pudo y luego dispuso a intercambiar mensajes.

Él en realidad no tenía ni la menor idea de con quién hablaba. Y asumo que la otra jovencita tampoco lo sabía. Los meses pasaron y su relación por mensajes y alguna que otra llamada se vieron aumentados. Un diá de junio de 2006, el le pidió que fuera su novia. Ella aceptó. Se enamoró tanto de aquella joven sin haberla conocido, solamente había recibido, en su correo de yahoo, tres fotos que ella le había enviado.

Una tarde de junio de 2007, se conocieron. Él quedó enamoradísimo de ella. No podía creer lo sucedido. No obstante, pudo persibir que no tenia el valor suficiente para decirle cosas bonitas en persona como usualmente lo hacía por teléfono.

El tiempo fue transcurriendo y en cuatro años, solo se vieron en seis ocasiones. Él estaba loco por ella, pero no sabía a ciencia cierta si ella sentía lo mismo. Le decía cosas lindas para ver si ella respondía igual, pero nunca lo pudo saber. Casi siempre era él quien escribía más mensajes. Tenia sus correos y su página de hi5 llenos de mensajes para ella. En las noches, no dormía pensando en ella, en las cosas lindas que le gustaría vivir. Solo fueron ilusiones.

Apesar de la vida tan apasionada e ilusionada que vivía solo para sí mismo, y que nunca pudo compartir con ella, notó que no era la manera correcta. Consideró que el amor se debía vivir con la otra persona a quien se ama, no de forma individual.

Todas aquellas cosas eran fantasía. Pero se negó a aceptar que aquel amor era falso y que solo le estaba haciendo perder el sueño e incluso, le hacía vivir engañado y no le traía ningun beneficio. Le dolía ver que ella prefiriera hablar con otros, pero no con él, a pesar del largo tiempo que tenían sin verse. A lo mejor ya la tenía cansada de tantas cosas que le escribía, porque insistía en querer verla, pero ella nunca tuvo tiempo. En vairas ocasiones lo dejó plantado, pero él trató de comprenderla.

El dolor de su corazón se agudisaba cada vez más y no encontraba la manera de curarlo. Había perdido la esperanza de que ella se fijara en él, a pesar de que la amaba mucho. No pudo más y pensó que borrarla de sus contactos era la única manera de no ver las conversaciones de ella con los demás. Porque eso le hacía sentir mucho dolor en su corazon.

Le costó aceptar que los amores por chat no son amores. Descubrio que las palabras de las mujeres son tan dulces que atrapan a quien se las dicen. Fuera o no cierto. Sintió que el mundo se le vino encima, pero prefirió sufrir un tiempo que vivir asi hasta nadie sabe cuando.

Después que ella descubrió que la habia eliminado de sus contactos, ÉL LE DIO UNA RECOMENDACIÓN. SE LA DIJO TRES VECES Y FUERON SUS ÚLTIMAS PALABRAS. Ella reprochó duramente aquellas palabras, porque no conocía el verdadero significado de aquel ultimo mensaje. él sí lo sabía. La amaba.

lunes, 1 de junio de 2009

LA SABIDURÍA DE AGUR

Me gustaría recordar las palabras de Agur, las cuales han quedado plasmadas en el proverbio 30. En los 33 versículos detalla muchos consejos y categorías de tres y cuatro cosas que le parecen importantes, pero que se dejan pasar de lado en la vida. Me llama la atención, cuando menciona a las langostas, las cuales no tienen rey y salen todas por cuadrillas.

Quizá se preguntó ¿y esto por qué sucede? No teniendo quien las dirija, están bien organizadas. Dios sabe cómo ha dejado todo. Cosas tan pequeñas como las hormigas, que son inteligentes y precavidas, o como los conejos, que son perezosos, nos dejan lecciones grandes en este proverbio. Me gustaría saber cuál habrá sido el estado de ánimo en el que se encontraba Agur, cuando escribió el proverbio.

Pero a pesar de todo hace reflexiones muy interesantes para todos las personas que profesamos la fe en Cristo, independientemente de la forma de adorar que todos tengamos. Puedo llamarlo “un consejo universal”, ya que todo aquel que desee hacer uso de él, puede hacerlo.

Agur también declara que ni las muchas riquezas, ni la extrema pobreza, son circunstancias que sean de agrado al hombre. Por lo cual le dice a Dios: “No me des pobreza ni riqueza, mantenme del pan necesario. No sea que me sacie y te niegue, y diga: ¿quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte y blasfeme el nombre de mi Dios” (Proverbios 30: 8-9).

La mayoría de personas nunca somos tan conformes, ni la que tiene mucho ni la que tiene poco, porque a veces se nos olvida que la vida es pasajera. Y como dijo Salomón, “todo es vanidad de vanidades.” No estoy refiriéndome a que debemos ser personas que nos conformemos al mal estado en que posiblemente nos encontramos por ejemplo, enfermedad, pobreza extrema. Dios no quiere eso para nadie. Me refiero a que debemos vivir agradecidos con Dios por todas las bendiciones que nos da cada día. Salud, paz, amor, misericordia, etc. Y compartirlo con nuestro prójimo que no lo tiene, algo que casi nunca hacemos, porque se nos olvida.

Las personas desamparadas pueden recibir ayuda de nosotros que no nos encontramos en ese estado. Dios puede usarme para ello, como también puede usarte a ti. Dios es escudo a todas las personas que le temen y le buscan. No hay que olvidar que Cristo se humilló a lo sumo y murió en una cruz por amor a nosotros.

Por lo tanto, nosotros debemos irradiar ese amor que Jesucristo nos mostró y enseñó. Y así como las hormigas, los conejos, las langostas y la valentía del león, tomar esas decisiones acertadas para caminar y no volver atrás por nada. En cualquier circunstancia Dios se manifiesta si nosotros se lo pedimos y le buscamos. Él no quiere mal para nadie. Quiere que todos los hombres le reciban en el corazón para darles la salvación y una nueva vida. Dios no se equivoca y como dice Agur: “toda palabra de Dios es limpia.” Así quiere cumplir sus promesas en ti y en mí, para que, al igual que esos animalitos que parecen tan sencillos, podamos hacer cosas grandes.

Este proverbio posee una riqueza de consejos que pueden ser útiles en el diario vivir de todos. Los últimos dos, que aparecen los versículos 32 y 33, son básicos. En el primero, se nos hace un llamado a no enaltecernos, porque para nada es provechoso. Si tú posees un talento, lo mejor es que lo dediques a hacer buenas obras. En el segundo, se nos recuerdan las acciones represivas, que pueden llevar a pleitos y contiendas, cosa mal vista por la sociedad y por todos, ya que no soluciona problemas. Aunque nos cueste tener la paz, no debemos cansarnos de buscarla.

Aunque haya personas que nos hagan vivir la vida a cuadros, debemos mantener nuestro estado de calma. Alguna recompensa van a obtener. Pelear no es la solución. Seamos sabios.

jueves, 30 de octubre de 2008

¿Y POR QUÉ SIEMPRE ME ADELANTO A PENSAR QUE LAS COSAS TERMINARÁN MAL?

Por: jose_lagodecoatepeque@yahoo.es

Hay momentos en que nos encontramos expuestos o proclives a ciertas situaciones que se presentan en el diario vivir. En el artículo anterior, escribí sobre los noviazgos y algunos problemas. Esta vez, me propuse escribir a cerca de actitudes y pensamientos que muchos presentamos antes de “meternos en algo”, como comúnmente decimos.

Me atrevo a decir que casi nadie está exento de esto. Cada vez que nos enfrentamos a algo, en la mayoría de los casos, siempre pensamos en lo positivo y negativo que traerá. De todas maneras, alguna solución debemos encontrar.

Pero ¿te has preguntado por qué somos tan prejuiciosos? Tal vez no. Los prejuicios están en todos lados, dondequiera que existan seres humanos. No puedo decirte que son buenos, pero tampoco que sean malos. Las respuestas varían de acuerdo a los tipos de problemas, situaciones y circunstancias. ¿Por qué cuando alguien decide tener un noviazgo, casarse, conseguir un trabajo, salir lejos de casa, visitar una iglesia, etc., y consultamos a otra persona siempre emite prejuicios que a veces nos favorecen, y a veces no?

Y si no consultamos a nadie, también nos convertimos en prejuiciosos de nuestra vida. Por ejemplo, si deseo tener una relación de noviazgo, antes de que la otra persona de un “sí” o un “no”, yo he pensado en que la relación quizá no funcione. Y ya pensé en todo lo que la otra persona me responderá, en lo que responderé y, para colmo, ya pensé en cómo terminaré esa relación si no me parece. Este solo es un pequeño ejemplo para demostrarte cómo pensamos.

Considero que todas estas cosas ya son inherentes al ser humano. Pero no solo eso, sino que debe haber una explicación razonable del porqué actuamos de esa manera. La palabra de Dios en Mateo 12:34 dice “porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Ciertamente, lo que expresamos es lo que sentimos en nuestro corazón. Porque no podemos expresar ni decir lo que no sentimos.

El mundo ha impregnado, a través de todas sus malas obras y desobediencia, un espíritu de desconfianza y de una falsa autonomía y perfección. Nos hace ver como los buenos de la película, y hace ver a los otros como nuestros rivales, nuestros enemigos dignos de desconfianza, como seres inhumanos que no tienen sentimientos ni empatía.

Este falso espíritu hace que prejuzguemos a los demás. Porque con anticipación llevamos en nuestro corazón los malos pensamientos e intensiones deshonestas de cómo sucederán las cosas. Si en nuestro corazón no existiera esa desconfianza, todo sería diferente.

En el libro de Proverbios capítulo 4:23, Dios nos aconseja y nos dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” Si en nuestro corazón hay odio, odio demostraremos; si hay desconfianza, desconfianza mostraremos; si hay amor, paz y bondad, eso reflejaremos. Dios hace que los corazones de las personas queden limpios. Siempre y cuando, la persona lo permita.

Si queremos que las cosas cambien, debemos ser los primeros en actuar positivamente, en demostrar confianza, justicia y bien hacer. El mundo está impregnado de mentiras, destrucción y odio. Dios da amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, confianza, y mucho más. Él quiere transformar tu corazón.

Cuando Dios dirige tu vida, te guía por sus caminos derechos, te guarda y te acompaña en todas tus decisiones. Tendrás seguridad en él y verás las cosas con otros ojos. Los ojos de Dios.

viernes, 10 de octubre de 2008

¿POR QUÉ NO TUVE ÉXITO EN MI NOVIAZGO?

Muchas personas que no han tenido éxito en su relación de noviazgo, en un momento determinado, se han planteado la pregunta: ¿por qué no tuve éxito? O quizá ¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Por qué no puedo tener una bonita relación como los demás? Y eso viene a ser, en muchas ocasiones, un factor de gravísima frustración, incluso, hasta causa de numerosos suicidios inesperados.

Aunque, al parecer, muchos toman el rompimiento de un noviazgo como algo “normal –porque unos son lo suficientemente fuertes para soportarlo, otros no tienen la misma capacidad-, es un problema que, a lo largo de la historia, el compartimiento de la sociedad misma ha creado, debido a la forma indiferente de ver la realidad, sin pensar en las heridas que este rompimiento pueda causar.

Pero esta forma deliberada de obrar y de ver la realidad tiene muchas causas. Hay personas que desde su juventud han practicado el sexo de una forma libre, con tal de satisfacer sus bajos instintos -deseos profundos y desordenados-. A este tipo de personas les interesa poco HERIR Y DAÑAR LOS SENTIMIENTOS DE LOS DEMÁS. Lo único que les importa es lograr su objetivo.

Cuando un(a) joven encuentra a alguien con quien llevar a cabo su primera relación de noviazgo, se vuelve ciega(o). La desesperación por “andar con alguien” le lleva a dar un “sí” prematuro, lo cual, en un futuro no muy lejano, le traerá repercusiones negativas. Engaños, rechazo, embarazos, abortos y suicidios.

La falta de información y de conocimiento, nos lleva por caminos oscuros donde no sabemos qué hacer ni cómo llevar a cabo una relación. Y es el caso de una persona que se encuentra en su primer noviazgo. Por lo general, son jovencitas y jovencitos de entre 11 y 18 años, aunque a veces de más edad, que se dejan llevar por lo que el otro dice sin pensar por sí mismos.

La falta de conocimiento de los y las adolescentes los hace presa fácil de personas insensibles, que llevan una vida desordenada, para que se aprovechen de su dignidad y se la roben. Las mentiras son su plato fuerte, con el cual tienen planeado hacer que estos principiantes caigan en sus garras.

Les hacen insinuaciones amorosas –que son totalmente falsas- para convencerlos. Cuando ya consideran que tienen asegurada su presa, les piden la prueba de amor, con la que demostrarán que en verdad aman a esa persona. Algunos le llaman “el peor error de sus vidas.”

Aquí aterrizaremos en un escenario para responder a la pregunta. Los y las jóvenes que cayeron en las garras de estos lobos y lobas rapaces, se encuentran en un estado de culpabilidad, de baja autoestima, debido a la acción que realizaron. Se sienten rechazados (por su familia y amigos) y, al mismo tiempo, arrepentidos. No tienen un horizonte claro hacia donde ir, por lo que muchos de ellos optan por quitarse la vida… Esa no es una solución acertada.

Pero, ¿dónde radica el problema? Estas personas que tienen sus sentimientos lastimados tomaran la decisión de no volver a confiar en nadie. Algunos hasta jurarán jamás fijarse en nadie. Pronto encontrarán a otra persona, que posiblemente nunca ha tenido un noviazgo y, por ende, tenderán a desconfiar de ella. La desconfianza producirá conflictos y el más afectado será ese principiante, pues no sabe a qué se deben las conductas repentinas de la otra persona.

Le dirá que no quiere dañarlo (pero ya lo está haciendo), que mejor se busque a otra persona, porque ella nos la adecuada. Y rompen la relación. Posiblemente esta cadena se irá alargando y se repetirá con muchas más personas. En muchos casos, el dañado siempre busca desquitarse con otro. Uno a uno irá pagando el precio de lo que no debe y de lo que tampoco sabe ni es culpable. Todo gracias a esas personas destructoras de vidas.

Es claro que no todos obrarán de la forma que describen los dos párrafos anteriores, pues no desean volver a ser heridos ni mucho menos burlados. Estos piensan de una forma más empática y su mayor deseo es no volver a equivocarse.

LAS PREGUNTAS: ¿POR QUÉ ME PASA ESTO A MÍ? ¿POR QUÉ NO PUEDO TENER UNA BONITA RELACIÓN COMO LOS DEMÁS? TENDRÁN SU APLICACIÓN EN LAS PERSONAS PRINCIPIANTES DAÑADAS POR PERSONAS A QUIENES, EN UN MOMENTO ANTERIOR, LES HIRIERON SUS SENTIMIENTOS.

Si no has tenido surte en tu relación, posiblemente se deba a que te encontraste con una persona a la que ya dañaron sus sentimientos. Por eso no te comprendió. O puede ser, simplemente, porque tu carácter no era compatible con el de ella y siempre iban en direcciones opuestas. O rompieron debido a brechas sociales y religiosas.

Mi consejo es que esperes un poco más y que tengas paciencia. Y es lo que a veces no tenemos. Pero quiero decirte que Dios tiene preparada para ti a una persona especial, con la que podrás compartir el resto de tu vida.

LAS RELACIONES DE NOVIAZGO SON CUESTIÓN DE VOLUNTADES. NADIE ESTÁ OBLIGADO A ESTAR EN UNA RELACIÓN AMOROSA, SI NO LO DESEA. NO ES OBLIGACIÓN CASARSE NI BUSCAR PAREJA. PERO CADA QUIEN DECIDE Y HACE LO QUE LE PARESE MEJOR.

Dios te ama y desea lo mejor para ti. En el libro de Proverbios capítulo 5:18, Dios nos dice: “Sea bendito tu manantial y alégrate con la mujer (el hombre) de tu juventud…” Déjame recordarte que quien te ama no te lastima. Y tampoco te hará la vida a cuadritos para que sufras y te arrepientas de la decisión tomada. Comienza por conocer un poco la historia de la persona. Estás en tu derecho, pero se prudente. Dios te bendiga.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Las apariencias engañan

Algunas veces, no nos gusta que nos llamen la atención por cosas que hacemos, decimos, etc., que a nuestro parecer están bien y por ello hemos decido tomar esas determinaciones. Lo peor que nos puede pasar es que nos arrepintamos cuando ya es demasiado tarde. Entonces refleccionamos y decimos: "si tan solo hubiera obedecido.
A decir verdad, esto le acontese a muchas personas. El problema radica en que nos dejamos llevar por las apariencias y por ello, fracasamos. La Biblia en el libro de los Proverbios dice que "hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero su fin es camino de muerte."
Dios es claro con nosotros y nos advierte de muchos peligros. Su mayor deseo es nuestro bienestar, por tanto, busca hablarnos a tiempo y fuera de tiempo para que nosotros le obedescamos y seamos librados de muchos peligros, de situaciones vergonzosas y de múltiples cosas.
No esperemos hasta el último momento para reflexionar, intentemos escuchar la voz de Dios para que seamos guardados con su gran poder y misericordia. Dios te Bendiga