jueves, 30 de agosto de 2012

CÓMO MANEJAR UN CONFLICTO


Esta pequeña charla la compartí con estudiantes de tercer ciclo, de Educación Básica, en el Centro Escolar "Caserío Vuelta de Oro". Las razones que me llevaron a hacerlo fueron: a) Las reacciones Violentas ante pequeños problemas. b)El hecho de no pensar antes de actuar, entre otras importantes.

Iniciamos con la pregunta ¿qué es inherente al ser humano, el conflicto o la violencia?
Al inicio, casi todos consideraban que la violencia, pero al conocer la diferencia entre violencia y conflicto, cambiaron de opinión.

Me pareció interesante apoyarme un poquito en la filosofía, para adentrarnos en el significado de conflicto y explicarlo mejor.

Al conocer que hay situaciones de la vida que nos llevan a hacernos preguntas como: ¿por qué me pasa amí?, ¿por qué yo?, los estudiantes se sintieron identificados en parte con el concepto de conflicto con el que se quería iniciar la charla.

De ese modo, se les explicó con detenimiento que hay situaciones de la vida en las que debemos detenernos a pensar, antes de reaccionar. Esto debido a que un conflicto nos puede llevar a la violencia, la cual puede ser definida como toda acción generada con brusquedad o fuerza y que puede ocasionar daños físicos, sicológicos, a alguien, etc.

Por esa razón, es importante aprender a manejar cualquier conflicto que se genere, por muy pequeño que paresca. Si bien es cierto que no fue una charla anti-desastres naturalels, se sugirieron los siguientes aspectos para poder contrarlarse ante cualquier problema o situación que pueda generarse o se nos pueda presentar:

1- Guardar la Calma. Es importante, porque de esa manera no hacemos cosas precipitadas, ni tomamos decisiones equivocadas. Pensar con el hígado nos mete en grandes problemas y agraba las cosas. Hay que tratar de pensar con la mente y decidir con el corazón...(aunque paresca difícil en el momento).

2- Analizar la situación detenidamente. Si analizamos el problema y sus causas de una forma tranquila, es probable que encontremos una solución positiva.

3- No hacer nada. Esperar vale la pena. Cuando las cosas están muy calientes, no hay que intentar repararlas, porque uno se puede quemar. Muchos cuando pelean con alguien se gritan, ultrajan, golpean, etc, y segundos después quieren quieren arreglar el problema, sabiendo que la persona que recibió el daño mayor, no estará en la disposición de hacerlo.

4- Buscar ayuda. No solo se puede buscar ayuda profesional si se tiene la ocasión. Pero algo que está comprobado que sí funciona es contarle a alguien de confianza lo que nos pasa, de esa forma disminuye la carga que llevamos dentro.

5- Actuar cuando estemos seguros de que no traerá consecuencias negativas. Si analizamos detenidamente cada acción a realizar, es probable que las cosas marchen muy bien, ya que así estamos seguros de que lo que hagamos será positivo.

En fin, espero que esta información les sea, aunque en lo mínimo, de utilidad, si usted está pasando por algún problema. Bendiciones para todos...

miércoles, 14 de marzo de 2012

MONSERRAT

Por: Brenda Jeannette Évora


Monserrat era una niña muy esperada por sus padres. Cuando vino al mundo, fue aun mucha más alegría para su familia. Era una niña muy tranquila y paciente. De pequeña le gustaba ayudar a su madre a lavar los platos y le encantaba regar las plantas del jardín.

Cuando fue al colegio, hizo amistad con todas las niñas y niños, pero en especial con una compañera que era muy pobre. Monserrat siempre compartía su lonchera con aquella niña que no tenía nada que comer.

Todo parecía ir muy bien, pero al cumplir los 17 años los médicos le diagnosticaron una enfermedad terminal, que consistía en unos fuertes dolores de rodillas, las cuales se le hinchaban y ponían moradas.

Pero esta situación no provocó tristeza en ella, si no que la animó más para salir adelante y dar ejemplo a muchas personas que padecieran algún tipo de enfermedad.
Su familia se preocupaba mucho por ella, pero Monserrat les animaba y contagiaba su alegría y fortaleza.

Al pasar del tiempo, la niña murió y todos la admiraban porque nunca se quejó de los fuertes dolores. Murió en paz con Dios y con los demás.

VALORES:
Alegría, amistad, caridad, cooperación, fortaleza, amor y comprensión.

martes, 13 de marzo de 2012

LA HISTORIA DE CARLOS

Por: Daniel Alexander (Noveno grado)



Carlos vive junto a sus abuelos desde que sus padres lo abandonaron. De pequeño siempre se portó muy bien con ellos. Con el pasar del tiempo, Carlos salió de noveno grado, pero no pudo seguir porque sus abuelos no pudieron pagarle más estudio.

Su abuelo era muy amistoso con la gente, al igual que su esposa. Ambos aconsejaban a mucho a Carlos para motivarlo a seguir adelante y no darse por vencido. El padre de Carlos se llama Miguel quien durante mucho tiempo ha tenido poca relación con la familia.

Los abuelos de Carlos hablaron con Miguel para que apoye a su hijo. Después de varios días de insistencia, Miguel decide darle más estudio a Carlos. El joven inició el bachillerato. Fue una decisión difícil, pero acertada.

Ahora, Carlos tiene un grupo de amigos que se han convertido para él en malas influencias. Uno de ellos es Fredy, quien solo vive con su padre el cual es drogadicto. Durante meses, Carlos no se había dado cuenta de las consecuencias que le estaba trayendo el tener malas amistades.

Otro de sus amigos es Diego, el cual se encarga de transmitirle malos pensamientos. Sus abuelos empezaron a notar un gran cambio en la conducta del joven. Carlos llegaba tarde a casa, se portaba de una manera desobediente y no le gustaba ayudar en los quehaceres del hogar.

Sus abuelos, muy preocupados, le hicieron ver que estaba obrando de manera equivocada. Le aconsejaron tanto que Carlos optó por tomar los consejos de su familia y no los de sus amigos.

Carlos dijo no a las drogas y renunció a su grupo de amigos. Ahora Carlos se ha convertido en un joven muy estudioso, amable y obediente, porque decidió tomar el camino de los valores y no el que sus amigos le querían inculcar.

martes, 6 de marzo de 2012

¿QUÉ ES LA PAZ? (Valor del mes de marzo 2012)

Por: Jazmín Esmeralda Coto Sermeño (8° grado).


Una vez, un niño llamado Roberto se preguntó qué era la paz. Estaba tan empeñado en saberlo que empezó a imaginarse un montón de cosas. “Quizás es un arma que ocupan en las guerras”, pensó, al recordar las películas de “Rambo”. ¡No! No puede ser, se dijo a sí mismo. Cuando las personas pelean no usan esa arma, porque nunca la he visto.

Angustiado por no encontrar el significado de paz, decidió ir en busca de él. Había decidido preguntárselo a la primer persona que encontrara. De pronto, vio venir a un hombre por la calle y se apresuró a interrogarlo. “Señor, ¿usted sabe qué es la paz?”. Sí, le respondió. La paz es no golpear a los demás.

Después de un rato, Roberto volvió a pasar por el mismo lugar y vio a aquel hombre pegándole a una mujer. La había agarrado del cabello y, a lo lejos, solo se escuchaban los gritos. Muy asustado corrió hacia otro lugar, donde encontró a una muchacha muy bonita, a la que quiso interrogar.

-¿Usted sabe qué es la paz? Si. Respondió ella. La paz es cuando los seres humanos se aman y se respetan entre sí; cuando no le dices cosas malas a la gente. Roberto se fue muy contento y agradecido por aquellas palabras que había escuchado.

Mientras regresaba, a lo lejos vio a la muchacha discutiendo con alguien. La mujer insultaba a un joven que estaba sentado en una banca. Roberto se entristeció y corrió a casa. Al llegar, su madre le preguntó que por qué estaba tan triste. El niño le contó todo lo que le había sucedido mientras trataba de conocer el verdadero significado de paz.

La madre le aconsejó y le hizo ver que en la calle era muy difícil que la gente practicara la paz. Le sugirió que fuera a otro lugar, como la iglesia, para ver si ahí encontraba el significado de la palabra paz.

Al llegar a la iglesia, vio venir a un anciano y corrió entusiasmado a preguntarle si sabía qué era la paz. El anciano, asombrado por la pregunta de aquel niño, le respondió: “Yo creo que la paz es cuando no peleas con alguien y cuando no le deseas mal a nadie. Inicia por ti mismo, cuando no practicas violencia ni la deseas. El verdadero significado de paz está en tu corazón.

Roberto regresó muy contento a casa, contándole a su madre que a partir de ese día se convertiría en una persona pacífica, porque en su corazón solo había amor…

lunes, 20 de febrero de 2012

VALORES QUE TRANSFORMAN PERSONAS

Por: Jaime Linarez

En un país muy lejano, había un pueblito muy bello, adornado por bosque y lagos. Pero en ese pueblo había mucha pobreza, por culpa del dirigente que solo pensaba en sí mismo.


Debido a la pobreza, los jóvenes no podían estudiar. Andaban en la calle robando, es decir iban por un mal camino como el del alcohol y las drogas. Sus padres nunca les enseñaron a ir a la iglesia, ni a agarrar cosas positivas.

En las noches, cuando las personas regresaban de sus trabajos, las despojaban de sus pertenencias, puesto que les gustaba robar para sobrevivir.

Hasta que un día, los habitantes de aquel pueblo decidieron sacar a su dirigente, porque descubrieron que los estafaba. Esa era la razón por la que el pueblecito cada día estaba más pobre.

Desde ese entonces, a todos los jóvenes les ofrecieron un empleo digno, aunque algunos decidieron estudiar. De esa forma muchos jóvenes salieron de los vicios y el pueblo llegó a ser mejor.

Resumen:
LOS PRINCIPIOS son el juicio práctico que se deriva de la aceptación de un valor. LOS VALORES son conductas o normas consideradas como deseables, es decir cualidades que todos los seres humanos y que nos permiten generar una mejor convivencia.

Los valores también son el reflejo de nuestro comportamiento, por eso debemos practicar valores en todo lugar, incluso frente a personas que nos incitan mediante influencias negativas. Estas personas pueden ser nuestros amigos y personas de la calle.

Las influencias positivas provienen de nuestros padres, la iglesia, etc.
Recordemos que las malas influencias nos llevan a caer en los vicios de drogas, alcohol y muchas cosas más.

viernes, 17 de febrero de 2012

¿CUÁNTO VALOR TIENEN LOS VALORES EN MÍ?

Por: Josselyn Laínez


Hay momentos en los que piensas en para qué sirven los valores en tu vida. Buscas muchas respuestas, pero ninguna te resulta concreta.

Lastimosamente existen personas que ni siquiera saben lo importante que es practicar los valores. Los valores te hacen una buena persona, para poder tener muchos éxitos en tu futuro, ya que con ellos puedes enseñarle a los demás que los valores en tu vida te ayudan a liberarte de las malas influencias que existen en estos tiempos.

Porque los valores son el reflejo de nuestra conducta y convivencia, ya que podemos ser un ejemplo a seguir. Podemos ser exitosos en nuestra vida personal y profesional.

Por eso te hago la invitación a que practiques más los valores, porque serás una excelente persona y te cuidarás de LAS MALAS INFLUENCIAS, que solo sirven para arruinar tu vida.

jueves, 30 de septiembre de 2010

CAMBIA DE ZAPATOS


Las necesidades básicas de los seres humanos han propiciado el desarrollo de muchas cosas que son de utilidad a las personas. Alimentos, ropa, zapatos cepillo de dientes, desodorante, jabón de baño, etc.

De pequeños hemos aprendido que por higiene debemos cambiarnos la ropa todos los días, bañarse, cepillarse los dientes, por mencionar algunos. En la vida, aprendemos muchas cosas que son vitales para desarrollarnos en sociedad.

Del mismo modo, la vida está llena de necesidades que nos hacen buscar la manera de solventarlas. Pueden ser amorosas, sociales, económicas, de salud y otras. Muchas de las cuales pueden resolverse en el paso del tiempo, otras son inmediatas, pero también hay algunas que no pueden solventarse con cosas materiales.

En ocasiones, la soledad no se soluciona con estar rodeado de amigos y familiares. Ni la falta de amor se soluciona con tener familia y amigos. Son vacíos que solo pueden ser llenados por alguien que por mucho tiempo hemos ignorado. Su nombre es Jesucristo.

Jesús siempre ha estado a la espera de que hombres y mujeres reconozcan su amor, presencia y poder. Nos ha amado desde siempre antes que nosotros le amáramos a él. A lo largo de la historia, ha buscado la manera de relacionarse con los seres humanos, pero los seres humanos, en nuestra ceguera espiritual, hemos tratado de ignorarle, aun habiendo escuchado de amor y poder.

Jesús es ese cambio que necesitamos en nuestras vidas. Cuando los zapatos se nos desgastan buscamos la manera de conseguir otros. Venimos caminando con los zapatos del mundo, los cuales pisan el camino equivocado que nos dirige a apartarnos de Dios.

Para llenar esos vacíos que nadie puede llenar hay que cambiar de zapatos. Empezar a caminar en los zapatos de Jesucristo, seguir sus pisadas a través de la fe, de la lectura de su palabra, de la oración. Su amor es tan grande que nos concede las peticiones de nuestros corazones y nos regala la vida eterna. Quítate los zapatos del mundo y ponte los de Jesús para que tengas paz y vivas una nueva vida en él.